5 de octubre de 2009

VILLA MARIA DIGITAL

Con distintas propuestas la televisión por Internet llegó a Villa María. Varias productoras y periodistas ya comenzaron a emitir sus producciones a través de la red de redes para todo el mundo.
Tal es el caso del sitio "Villa María TV" (http://www.villamariatv.com/) , primer canal de televisión por internet a demanda, en el que se pueden ver desde la edición completa de los premios "5900 protagonistas", programas enlatados sobre distintos rubros: deporte, cultura, hogar, educación, hasta videos institucionales, como los de "La ciudad TV", que se emiten desde el Municipio local, así como los acontecimientos sociales, culturales y deportivos más importantes de la ciudad en el momento y lugar que el ciberespectador lo disponga.
Por otra parte "Telenet Villa María" (http://www.telenetvillamaria.com.ar/) ofrece la posibilidad de leer los diarios, escuchas las radios y ver los canales de television más importantes solo entrando a una sola pagina.
En tanto, desde "Villa María Live" (www.villamarialive.blogspot.com) se transmiten diversos acontecimientos de la ciudad por internet en vivo, principalmente los actos de gobierno y eventos sociales y culturales de relevancia.
Lo cierto es que las herramientas y posibilidades que ofrece la world wide web para difudir informaciones está siendo aprovechada en nuestra cudad. Sin embbrgo son sitios que aún tienen mucho por dar y pueden desplegar aún más el potencial que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ofrecen para la práctica del periodismo.

27 de junio de 2009

ECOS DE LA CAMPAÑA

Generalmente las elecciones legislativas suelen ser procesos eleccionarios de bajo perfil. Pues se trata de una elección que solo define la renovación de algunas bancas en las cámaras de senadores y diputados.
Estos comicios casi siempre se dan en el medio de un período de gobierno –porque en otras oportunidades se dan conjuntamente con elecciones presidenciales-. Frecuentemente esta instancia electoral implica la realización de campañas austeras, con poco desarrollo comunicacional y escasa participación mediática de los candidatos. Las mayores energías generalmente son puestas por parte de los partidos políticos, gobernantes y opositores, y por los ciudadanos en las elecciones ejecutivas, es decir cuando se elige presidente, gobernador o intendente.
Pero en esta oportunidad las cosas fueron distintas, se dieron factores muy diferentes a los que se dan generalmente en este tipo de elecciones y campañas.

Altos niveles de agresividad y confrontación
Esta vez los niveles de agresividad y confrontación, propios y naturales del juego político y las disputas dialécticas preelectorales típicas se magnificaron, sobredimensionaron y exacerbaron. Durante el tiempo de duración de la campaña predominaron los descalificativos, los agravios, las acusaciones mutuas, las denuncias infundadas y un ir y venir permanente de referencia al otro. En ese marco se dejaron totalmente de lado las propuestas, las promesas, las ideas y las plataformas.
Todo se redujo a meras disputas verbales sin fundamentos ni contenidos, sin estrategias ni planificación. Todo fue reacción y no creación, nadie buscó convencer, solo impactar: “Accastello es esto…”, “Juez es aquello…”, “Mondino es lo otro…”, fueron las frases más escuchadas y leídas durante toda la campaña.

Personas en vez de partidos
El predominio del personalismo y la individualización de los candidatos fue otro signo distintivo de la última campaña. Si bien este fenómeno de la personalización de la política no es nuevo, en esta oportunidad, los candidatos estuvieron por encima de las ideas y de los partidos más que otras veces. Ante el debilitamiento y la falta de organización estructural de los partidos tradicionales, las disputas políticas se redujeron a disputas partidarias internas, en las que todos se abrogaron el derecho a hacerse llamar peronistas.
Pero un indicador de esa extrema personalización fue la convocatoria de personalidades de reconocida trayectoria social, artística o política (las llamadas “candidaturas testimoniales”) para integrar las listas, tal como ocurría en los 90: con intendentes, dirigentes sociales, artistas y los propios gobernantes a la cabeza de las listas. Por lo que se postularon nombres, caudillos, personalidades y no partidos ni propuestas.
Otro distintivo de la personalización de la campaña fue que las críticas de todos los candidatos giraron en torno a un nombre propio: Kirchner, Scioli, Accastello, todos cuestionaban a una persona y no a sus acciones o gestiones de gobierno. En ese contexto se impuso la moda de ser antioficialista.

Campaña hipermediática
Más que nunca los medios de comunicación en general y la televisión en particular fueron protagonistas durante la última campaña y se constituyeron en el más poderoso vínculo personal entre candidatos y ciudadanos.
Con spots casi publicitarios similares a las de cualquier producto, con infinidad de apariciones en programas de televisión de amplia audiencia, con metros y metros de páginas diarios y horas de aire en radio cada candidato, tal como lo imponen las nuevas formas de comunicación política utilizó a los medios mucho más que las reuniones, las caravanas, las caminatas, los mitines y otros ritos propios de la política. Al mejor estilo noventoso, los medios de comunicación marcaron las reglas de juego de la campaña.
Inherente a la extrema mediatización fue la notoria espectacularización de la política. En ese marco, “Gran cuñado”, se constituyó en el espacio clave de la campaña, donde oficialistas y opositores jugaron al juego que más les gusta: ser protagonistas, con el rating, las luces, las cámaras como sus principales aliados, ensayando pasos de baile y coreografías, diciendo frases graciosas y pegadizas y capaces de llegar a la gente para causar simpatía y parecerse a su imitador.

Lo que queda
Del análisis de los resultados y consecuencias políticas del acto eleccionario se ocuparán aquellos que tienen los elementos y la formación suficiente como para hacerlo.
No obstante es posible afirmar que este acto eleccionario no fue uno más, sino que marcó la evidencia de la decadencia y la falta de creatividad y compromiso de gran parte de los dirigentes políticos de nuestro país.
Así también puso en claro la dependencia de las acciones y decisiones de los dirigentes del quehacer de los grandes medios de comunicación.
Pero sobre todo volvió a quedar evidenciado el el desinterés cada vez mayor de la gente con la política, el alejamiento de los partidos y la apatía creciente de gran parte de la población con respecto a ejercer su derecho y obligación de votar y ser así el verdadero protagonista de una elección.

15 de mayo de 2009

MIRADAS QUE CONDENAN

Todo comunica, es imposible no comunicar: las palabras, los gestos y las miradas son herramientas que la naturaleza nos confiere para expresar nuestras ideas, pensamientos y sentimientos.
La utilización de las palabras suele ser la manera más clara e inexpugnable de comunicar algo, más aún si estas son plasmadas sobre un material. Pero los gestos y las miradas también pueden usarse de una manera eficiente para expresarnos.
Son precisamente las miradas las que reflejan lo que las palabras tal vez no se animen, pues hablan por sí solas. Sólo con una mirada se puede expresar amor, odio felicidad, temor, tristeza y cansancio.
Pero las miradas también pueden expresar lo que se piensa sobre otra persona: el concepto sobre el otro, la opinión, los juicios de valor sobre los demás, ya sean positivos así como negativos.
Son estos juicios negativos -que en la mayoría de los casos no son más que prejuicios, que se forman sin conocimiento, sin la seguridad de tener la información suficiente de lo que se está opinando- por medio de los cuales gran parte de las personas miran a quienes tienen una discapacidad.
La calle, los espacios públicos, son los escenarios donde se pueden evidenciar los mensajes que los ojos de los demás expresan. Las miradas se clavan en aquel que padece un defecto físico, las miradas observan, analizan, sacan conclusiones y se las transmiten al rostro, a los gestos y muchas veces a las palabras. Caminar por la calles siendo portador de una discapacidad es tener que soportar el permanente asedio de las miradas que observan cada detalle, como si se estuviera ante la presencia de un fenómeno extraño o sobrenatural, ante una criatura inmaterial y sin alma, ante un invento propio de la ciencia ficción o del terror.
Sólo poseer simples diferencias físicas o intelectuales a lo consensuado o legitimado como “normal” constituyen un motivo más que válido para soportar las condenas de las mirada. Las miradas actúan cual si se marcara un territorio, cual si se defendiera un hábitat antes de que sea invadido por seres extraterrestres, cual si se estuviera en la piel de un pájaro que resguarda su nido. Segregando, aislando, rechazando, desdeñando a las personas discapacitadas. Las miradas expresan un sentimiento de miedo, curiosidad, inseguridad o temor ante la presencia del elemento raro e invasor.
Desilusión, bronca, tristeza, impotencia y desazón son solo algunos de los sentimientos que despiertan en quienes tienen que padecer la condena social que dictan las miradas, las cuales reflejan el pensamiento hegemónico de una sociedad hueca, sitiada por los estereotipos televisivos y publicitarios, donde la “perfección” física parece ser el único valor positivo y el atributo que garantiza el éxito.
Como consecuencia las miradas determinan para quienes hay lugar y para quienes no en esta sociedad.
En tanto y en cuento esta situación no cambie la civilización humana se encaminará rumbo hacia su autodegradación hasta llegar a su autodestrucción.

1 de mayo de 2009

PARECE QUE EL MUNDO ESTÁ ENFERMO: SÁLVESE QUIEN PUEDA!!!


“Hay más de 1.000 infectados por el dengue”. “Avanza la Fiebre Hemorrágica Argentina”. “Nos ataca la Gripe porcina”. Parece que el mundo está enfermo o al menos esa es la sensación que los grandes medios de comunicación nos quieren transmitir a través de sus titulares diarios, que lejos de informarnos de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, sólo nos hablan de un mundo asechado por distintos males, de un mundo totalmente enfermo y moribundo desde una posición absolutamente apocalíptica y dantesca.
Ello nos lleva a preguntarnos: ¿qué es lo que está pasando en el mundo?, ¿Se acerca el fin de la especie humana?, ¿Dios ha decido acelerar el proceso apocalíptico anticipado proféticamente a fin de crear una nueva raza humana que realmente sea a su imagen y semejanza?, ¿la naturaleza se está vengando de todas las atrocidades que le hacemos diariamente?. Nada de eso pasa. Ocurre algo más simple, pero no menos complejo y peligroso.

La realidad es la que nos imponen los medios
Mediante la imposición de los temas que deben conformar la agenda, a partir de su propia visión del mundo los medios crean e imposición sentidos y construyen –no reflejan, ni reproducen- la realidad social que nos circunda. Los medios nos dicen cosas que son incompatibles con nuestro mundo real, el que vivimos a través de nuestras experiencias empíricas día a día, a través de recursos estratégicos como la elaboración de complejos y dinámicos informes audiovisuales y la disposición de cientos de páginas a todo color y con fotos de alto impacto, que nos pintan un mundo virtual y casi irreal.
Lo que conocemos como “actualidad” no es más que un producto comercial creado, es lo que los propios medios quieren que vivamos y percibamos, lo que ellos determinan, no solo diciendo, seleccionado y jerarquizado qué es lo que se debe informar, sino cómo debe ser informado y presentado.

Desinformar informando
Pero por supuesto que nada es al azar o porque sí, todo tiene sus propósitos y objetivos bien claros: defender intereses políticos, económicos o comerciales o atacarlos y repudiarlos. Pues no olvidemos que los medios son empresas (info-industrias, industrias info-comunicacionales, industrias culturales), más que fines comunitarios y sociales, persiguen fines de lucro y comerciales, más que fines informativos, persiguen fines persuasivos y coercitivos.
Su actividad se enmarca en las permanentes disputas por el poder político y económico existente en el campo de los medios, de la información, del periodismo, de la comunicación, disputas de las que los ciudadanos somos rehenes y víctimas por la desinformación que provocan con la información de lo que no debe ser informado.
Y no es que los males, las epidemias y las enfermedades no existan y las inventen los medios. Es más, tanto éstas enfermedades como otras que terminaron y terminan con miles de vidas en el mundo siempre existieron, solo que los medios ahora las descubren, las consideran hechos noticiables, las sobredimensionan y las presentan como “la realidad”, “la actualidad”, “lo que hay que saber”, “la verdad”. Por lo que estas enfermedades ahora son hechos reales, en tanto y en cuanto aparecen en los medios.
Por la credibilidad, la legitimidad y el poder de llegada (poder que pasa por lo tecnológico, pero también por lo discursivo y lo persuasivo) los medios tienen más que otras instituciones tradicionales de la sociedad, sus mensajes se reproducen, se multiplican, se magnifican y nos invaden (Eliseo Verón habla de “Semiosis infinita”). Así los medios nos crean pánico, alarma y desesperación, nos confunden, nos agobian. Nos llevan a abstraernos de lo que pasa en realidad, de lo que pasa en verdad.