3 de diciembre de 2008

LOS MEDIOS Y LAS FIESTAS

El advenimiento de la navidad y el año nuevo se constituyen en momentos especiales y propicios para el desarrollo de determinados sectores y rubros comerciales, tales como la regalaría, la gastronomía, los electrodomésticos, la informática, etc.
Ese proceso es alimentado por los medios de comunicación, en tanto empresas con fines comerciales, reproductores del sistema capitalistas y generadores de valor agregado de la producción económica; en tanto, reproductores del sistema de valores, creencias, ideologías y cosmovisiones predominantes del sistema cultural y social que nos rige.


La publicidad
En su afán de vender y comercializar su producción, las empresas mediáticas se cargan de elaboradas y dinámicas publicidades con ofertas descomunales de las grandes cadenas de hipermercados, de electrodomésticos e informáticas. El consumo es alentado también mediante los gigantescos árboles de navidad y Papa Noel.
También son infaltables los tradicionales saludos institucionales, los cantitos, shingles, spots y avisos en los diarios. El mensaje es claro: navidad es un momento ideal para el consumo.

Los valores que se inculcan
Pero el fomento del consumismo y el gasto compulsivo no es lo grave. Lo peor es la serie de valores y cosmovisiones de la navidad en particular y la vida en general que los medios difunden: compre nuestros productos, vaya a comer a tal lugar, regálele a su hijo una PC, una bicicleta, una moto. Salga a bailar, beba sidra x, coma pan dulce, etc.
¿Y donde quedan los valores de la hermandad, la vida familiar, el perdón, la unión, que son los que en verdad se deberían fomentar en estas épocas?. Reúnase con su familia sin pelearse, pase buenos momentos sin importar si hay regalos o no, perdone a sus prójimos por los errores cometidos y pida disculpas, coma y tome con moderación, etc.
Estos son los valores de los que debemos regirnos, los que deben ponderarse y los que debemos fomentar y compartir. Los mensajes externos con otras proposiciones son variados y nos invaden. Está en cada uno de nosotros saber, querer y poder evadirlos o no. Más allá de nuestras creencias religiosas, hay valores que son universales y que son los que realmente deben imperar en el ánimo y el espíritu de éstas épocas.



No hay comentarios: